Despoblación

La despoblación rural es una de las consecuencias más trágicas de nuestro modelo socioeconómico y político. Y, sin embargo, esta tragedia ha sido aceptada como una consecuencia inexorable contra la que no es posible luchar. Impasibles, hemos dejado pasar el tiempo viendo como nuestra inacción causaba abandono y desaparición de pueblos, patrimonio y tradiciones.

Nuestra población olvidada

La despoblación constituye una aguda amenaza para el olvido colectivo y el bienestar de la vasta mayoría geográfica del país. El tiempo para revertir esta compleja situación se reduce mientras el problema se agrava. Pero aún no es irreversible, todavía podemos salvar el mundo rural del abandono al que se ve abocado por las políticas discriminatorias de la actualidad. Desde Volt Europa, alzamos nuestra voz por aquellas regiones que la padecen y nos desmarcamos del réquiem que las esferas políticas parecen estar oficiando por la España vacía.

¿Por qué defender al medio rural de la despoblación?

Esa es la pregunta a la que muchos responden con una postura escéptica en cuanto la entienden como una consecuencia inevitable en nuestro modelo de sociedad. La respuesta desde Volt Europa es múltiple. Esta defensa supone disminuir el coste medioambiental y social que tienen las grandes acumulaciones de las ciudades, así como el coste de su mantenimiento económico y logístico. Igualmente, implica la conservación rural, medioambiental, patrimonial y tradicional, el fomento de la pluralidad en las maneras de concebir diferentes modelos de vida y, en suma, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en un entorno que debería entenderse de lujo.