Junio, mes de concienciación 

Junio es un mes muy importante en lo que se refiere a la concienciación y protección de los ecosistemas, del medio ambiente y de la naturaleza en general. Son varios los días contenidos en este mes que han sido nombrados días internacionales para la concienciación ciudadana. 

El día 1 de Junio es el Día Mundial de los Arrecifes, uno de los ecosistemas más vibrantes de nuestro planeta y que tan en peligro están. El día 3 es el Día Mundial de la Bicicleta, que busca concienciar sobre la movilidad sostenible. El día 5 es el Día Mundial del Medio Ambiente, que tiene como objetivo concienciar a la gente sobre la importancia de un medio ambiente sano, y es también el Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal. El día 8 de junio es el Día Mundial de los Océanos, que quiere concienciar sobre la importancia de éstos para el planeta. 

Por ello, la primera semana de este mes se declara la Semana del Medio Ambiente. Son muchas las instituciones que llevan a cabo diversas medidas y propuestas.

¿Por qué son tan valiosos los ecosistemas?

Cuando hablamos de proteger el medio ambiente, nos referimos a diferentes cosas, pero todas ellas con un mismo fin; proteger los ecosistemas de nuestro planeta. Ya sean los arrecifes, las selvas tropicales o los polos, lo que decimos es que queremos proteger ecosistemas que son únicos, en los que encontramos formas de vida única; lugares que, aunque nos puedan parecer muy distantes, nos afectan directamente.

Estos lugares son y han sido siempre importantes para la humanidad. Son fuentes de alimento, de conocimientos para, por ejemplo, nuevos medicamentos o procesos químicos que se pueden aplicar en nuestro día a día, pero también son fuentes de disfrute visual y garantes de la biodiversidad.

Los Retos de los Ecosistemas en el Siglo XXI

El Cambio Climático como Reto más Acuciante

El cambio climático es posiblemente el mayor evento que ha afrontado la humanidad como conjunto en miles de años, pues afecta a todos y cada uno de nosotros; en mayor o menor medida, pero a todos. Afecta también a nuestro hogar, la Tierra. El cambio climático conlleva la pérdida de los arrecifes o es un detonante para los grandes incendios. Si las condiciones para la vida en nuestro planeta son malas, la vida lo tiene muy mal, pues no tenemos dónde huir.

Cuando hablamos de cambio climático nos referimos a la variación en el estado del sistema climático terrestre; un proceso que poco a poco va alterando la climatología de todo el planeta y, cuando se da de manera abrupta como ahora,  puede generar problemas de grandes repercusiones como inundaciones, sequías, heladas, subida del nivel del mar, entre otras. Por ello, para combatir este problema, desde Volt queremos sumarnos a la lucha por disminuir las emisiones de CO2. Por un lado, mejorando las tecnologías que nos aportan la electricidad que necesitamos en nuestro día a día, de forma que esta sea más sostenible y menos contaminante. Ello se consigue haciendo una inversión valiente en I+D, siendo además ésta fuente de empleo, progreso y desarrollo. 

Además, debemos promover el menor consumo de energía, o un consumo más sostenible, con la mejora en las redes eléctricas y la modernización de los edificios, de forma que se disminuyan las pérdidas de energía, adaptando nuestra forma de vida al siglo XXI, donde la tecnología puede ser la forma más importante que tenemos para controlar nuestras emisiones.

Otros Retos que Queremos Combatir desde Volt

La economía circular como protección del medio ambiente

Tristemente, el cambio climático no es el único reto que afronta nuestro planeta. La pérdida de ecosistemas, ya sea por su contaminación o por la explotación para la obtención de recursos, es otro gran problema que tenemos que solucionar. Cada ecosistema que se pierde conlleva la pérdida de especies animales y vegetales únicas.

Para evitar o remediar esta pérdida debemos de aprovechar mejor los recursos que tenemos de forma que no tengamos que extraer tantos para nuestro día a día. Por ello, apoyamos la economía circular; la forma en la que un recurso, una vez acaba su vida útil para unos, puede ser aprovechado por otros para tener una segunda, incluso tercera vida, de forma que disminuyamos nuestra dependencia de los recursos naturales.

La economía circular está en crecimiento cada día, siendo cada vez más importante en las economías nacionales y una nueva fuente de riqueza. Además de ser buena para el planeta es buena para nosotros, pues ayuda también a generar empleos de calidad, que es a su vez fuente de integración y desarrollo en las sociedades del siglo XXI.

Evolución de la agricultura tradicional a nuevos sistemas agrícolas

La pérdida de ecosistemas no es solo causada por la extracción de recursos, como pueden ser metales preciosos, madera o carbón. La agricultura tradicional es una de las mayores formas de erosionar nuestros ecosistemas y de extraer recursos de estos, como agua o nutrientes del suelo. En la forma de la agricultura actual, se necesita de grandes áreas para producir la comida que nos sustenta o que sustenta al ganado que luego usaremos para alimentarnos. 

Hemos de asumir que la forma actual de producción no es ni sostenible ni rentable a largo plazo, pues no permite sostener a la población sin que su entorno se degrade.

Son muchos los ejemplos negativos que podemos poner en esta actividad (uso de agua, degradación de suelos, contaminación por pesticidas y/o fertilizantes), pero también son muchos los ejemplos positivos que podemos observar y que queremos usar como base para nuestro programa. Una de las mejores cosas que podemos hacer para progresar es extender aquellas prácticas que han demostrado ser eficientes en otros sitios.

Los mejores ejemplos son la agricultura basada en la ciencia y la tecnología (agricultura de precisión), que permite usar de forma más eficaz los abonos, disminuir el uso de pesticidas y es garante de obtener cosechas abundantes. Pero también tenemos otros sistemas de producción como la agricultura mediante hidroponía además de la agricultura ecológica.

Como hemos dicho, la ciencia y la tecnología son garantes de un desarrollo sostenible y equilibrado. Por ello apostamos por la investigación y la implantación de éstas en el mundo de la agricultura como forma de evolución entre una agricultura tradicional y, en ocasiones, poco rentable, a una agricultura sostenible, moderna, eficiente, rentable y con perspectivas de futuro. Una agricultura sostenible es también fuente de empleo para las zonas despobladas o en riesgo de despoblación.

La contaminación; peligrosa para la naturaleza, peligrosa para nosotros 

Otro gran problema que tenemos es la emisión de contaminantes, ya sean residuos gaseosos, líquidos o sólidos. La contaminación es uno de los mayores problemas generados por el ser humano y que más de forma directa nos repercute. Al final todo lo que emitimos a la naturaleza nos acaba impactando de forma más o menos directa; desde los plásticos en los océanos que vuelven a nosotros en forma de microplásticos cuando nos alimentamos de los peces, hasta el aire contaminado que respiramos en nuestras ciudades.

Por ello, desde Volt luchamos para que se cumpla la legislación vigente sobre emisiones de sustancias contaminantes y control de estas. Pero además, llevamos nuestro esfuerzo un paso más allá, luchando por disminuir y hacer desaparecer las emisiones de estas sustancias. Por ello, apostamos por la inversión para el desarrollo de procesos más limpios o la promulgación de leyes más estrictas de control de la contaminación y protección del aire en las ciudades. 

La unidad, única garante de éxito

Aunque el panorama pintado es muy oscuro debido a la contaminación, la destrucción de ecosistemas o el cambio climático, la verdad es que es un reto que afrontamos con esperanzas y con ganas, con la intención de proveer soluciones para dejar un mundo mejor del que encontramos. 

Para ello debemos trabajar día a día, con acciones tanto locales, como regionales, nacionales y europeas, pero sobre todo, en nuestras casas, pues esta es una batalla en que hemos de participar todos y cada uno de nosotros. Aunque será laborioso, contamos con grandes aliados como son las innovaciones, el conocimiento heredado y sobre todo la unidad; porque cuando trabajamos juntos somos capaces de hacer cosas maravillosas que superan a nuestra propia imaginación.

Por ello, queremos contar con todos los que quieran apostar por un mundo más limpio, donde el desarrollo no esté reñido con la naturaleza; donde el progreso no sea significado de contaminación y donde ciudad no sea sinónimo de una imagen gris y dura, sino de algo acogedor, verde y limpio.