“Un grave riesgo para la unidad de España y para el orden constitucional”

Así empieza el manifiesto que han escrito 271 mandos retirados de las Fuerzas Armadas (FAS) en vísperas del aniversario de la Constitución. Y no es el único. Desde 2018 se han sucedido diferentes manifiestos y misivas por parte de reservistas enviadas al rey, buscando que se pronuncie ante el gobierno. Todo esto sin contar con los mensajes enviados por un grupo de mandos retirados del Ejército del Aire hablando de “fusilar a 26 millones de españoles, incluidos niños”.

En el fondo, estos mandos lo único que buscan es instrumentalizar a las FFAA con ideas antidemocráticas que no tienen cabida en las mismas. Y es que con este tipo de declaraciones lo único que consiguen es fragmentar aún más España. Con declaraciones muy lejanas al orden constitucional han dañado la buena imagen de las FAS que con tanto esmero han ido construyendo los militares.

Lo anterior demuestra que a las FAS les hace falta un cambio en muchos aspectos, cambios por los que deberían estar más preocupados los firmantes de estos manifiestos. Y es que todavía muchos de sus componentes de Tropa y Marinería están viviendo con un sueldo precario y con vistas al “destierre” después de años de servicio. Un militar no permanente con 45 años lo invitan a irse de las FAS después de haber prestado como mínimo 17 años de servicio, una mala forma de agradecer el tiempo prestado.

Pero este no es el único cambio. Las FAS tienen un sistema judicial que dista mucho de ser independiente. Lejos de parecer a la jurisdicción ordinaria, la justicia castrense está vinculada directamente a los altos mandos militares, en una clara disonancia con los principios propios de la justicia, evitando que esta sea independiente.

Estos son los verdaderos problemas que hay en las FAS. En Volt Europa estamos trabajando para que estos cambios que necesita las FAS estén en concordancia con los cambios que se han ido llevando en estos organismos en la Unión Europea y con las condiciones laborales dignas que un militar debería recibir.  

Cristian Castrillón