Volt contra los nacionalismos y en defensa de la democracia.

¿Cuales son las consecuencias de la inclusión de la narrativa nacionalista en una democracia madura?, veamos un ejemplo claro.

PP, Cs y Vox han unido este jueves sus votos para aprobar en la Asamblea de Madrid una proposición no de ley del partido de Vox instando al Gobierno de España a “la ilegalización inmediata” de los partidos separatistas “que atenten contra la unidad de la Nación”

La votación tiene un carácter cuasi simbólico pero deja clara la intención de utilizar un sesgo no jurídico para la ilegalización de un partido, lo que es anticonstitucional por 2 vías:

Artículo 6 Constitución Española.

  1. Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley

Además se deja abierta la puerta a  la vulneración de 2 derechos fundamentales: la libertad de expresión y de la libertad de asociación.

El ultranacionalismo de Abascal contra el ultranacionalismo de Torra conducen a la histeria y a la vulneración de los fundamentos democráticos de nuestra constitución.

Volt nació como reacción al  Brexit, la consecuencia drástica de una combinación de elementos tales como las noticias falsas, el nacionalismo de los conservadores Británicos y un planteamiento  electoral simple y sin matices. 

A lo largo y ancho de Europa se despierta este viejo fantasma justo cuando menos lo necesitamos, en mitad de una escalada de conflictos comerciales entre los 3 grandes bloques económicos, EEUU,Rusia y China. Puede ser casualidad o no, eso sólo la historia lo dirá.

Podemos entender que el nacionalismo, en su concepción mas básica es un principio político en que la unidad nacional coincide con la política. Pero el nacionalismo es también la representación del enfado más visceral de la población que olvida la razón para centrarse en el sentimiento, y todos sabemos que las emociones hacen saltar por los aires los debates y el debate es la base de la democracia participativa.

Así pues ¿porque tanta gente abraza de nuevo un sistema cuyo ADN filosófico no es democrático?. Las respuestas son las mismas desde que el mundo es mundo:

La inclusión del concepto de “el otro” en el debate popular.

“El otro” es aquel que no pertenece a tu “tribu” que viene de fuera a quitarte lo tuyo, tu identidad, tus posesiones, tu riqueza. Esta es la base de todo nacionalismo que se precie y su dialéctica populista lo hace muy eficiente en el corto plazo.

En España tenemos a Torra y Abascal, en Francia a LePen, en Italia a Salvini, en Alemania a Höcke, en Holanda a Thierry Baudet, en Hungría ya gobierna Orban, en Polonia Duda y así un largo etcetera de líderes que han llegado y han obtenido relevancia política de la misma manera: enarbolando la bandera de la diferencia.

Cada uno de estos Políticos ha realizado un excelente aprovechamiento del desencanto producido durante la crisis del 2008 por que seamos sinceros, es mucho más fácil culpar de tu situación a los extranjeros que entender el intrincado mecanismo financiero que nos llevó a la citada crisis. 

Por lo tanto la simplicidad de conceptos es su segunda gran característica. Existen  famosos lemas y frases como el “España nos roba” de Torra o “En Francia no daría un trabajo a un español si lo puede cubrir un francés” de Marine Le Pen o “España lo Primero” de Abascal. Todo coincide en lo mismo, proteger lo mío de “los otros”. Y en esa protección se esconde el euroescepticismo más radical ya que tus países vecinos también son encuadrados artificiosamente dentro del rango de “los otros”.

Como todos podemos deducir, para mantener el relato se debe hacer una labor contínua de definición de “el otro” y para ello los nacionalistas no se amedrentan en falsear las estadísticas y los datos de los organismos nacionales que propugnan respetar y defender, lo que nos ofrece extraña ironía política. 

En Volt estamos en contra de todos los nacionalismos, el mundo que nos rodea está íntimamente interconectado, nuestras económicas dependen las unas de las otras, ¿si existe una globalización económica porque no va a existir una globalización social?.

Buscamos una comunidad Europea Federal que sea una realidad política cohesionada como lo son los grandes bloques de influencia mundial: EEUU y China.  Buscamos una Europa Federal e Ilustrada que represente de nuevo los grandes cambios sociales que Europa ha emprendido en el pasado y que iluminaron el mundo

Hay que buscar una unidad cada vez mayor de los ciudadanos  de Europa, para ser más fuertes y competitivos en los escenarios macroeconómicos que nos esperan

Volt es el único partido que tiene una misma idea de Europa en todos los países del continente, somos hijos y nietos de la reconciliación de postguerra, del espíritu que nos hizo prosperar mas allá de los límites de lo razonable dada la enorme destrucción provocada por el radicalismo nacionalista y populista.


No volvamos a repetir los errores del pasado, únete a Europa, únete a Volt.